El peligro de una nueva escalada violenta que puede producir un nuevo conflicto bélico entre Rusia y Ucrania se está perfilando tras las acciones militares rusas en el mar de Azov.

La captura de tres buques ucranianos con 24 marineros a bordo, seis de ellos heridos durante la refriega del pasado domingo tras abrir fuego las fuerzas navales rusas, ha desatado una crisis política entre ambas naciones. El estado de alerta ante la guerra está vigente en ambos lados, reportan diversas agencias internacionales.

Petro Poroshenko, presidente de Ucrania, ha calificado la acción del país vecino como una “agresión” y una “nueva etapa” que le ha llevado a establecer el estado de excepción hasta el próximo 25 de enero. Un eufemismo que indica el estado de guerra.

La captura de los buques ucranianos fue justificada por el gobierno de Vladimir Putin como una acción legal y “en estricta conformidad al derecho internacional” al considerar que los ucranianos ‘violaron’ la frontera rusa

Este video publicado por el portal Sputnik News muestra el momento en que el buque guardacostas ruso Don golpea a la lancha artillada ucraniana Yany Kapu.

Ambos países tienen el antecedente de enfrentamientos en 2014 tras la anexión de Crimea por parte de Rusia y por la guerra separatista en el este de Ucrania. Justo la captura se da en las aguas de la península que se anexionó por la fuerza Rusia, y que no ha sido reconocida legalmente por la comunidad internacional.

El avance expansionista de Putin para cercar el mar de Azov y hacerse con varios puertos que son puntos importantes de comercio, puede detonar un nuevo conflicto bélico. Los ucranianos han comenzado a prepararse para una eventual batalla.

Los tambores de guerra retumban en los márgenes de las frías aguas del mar de Azov.

  • Foto: Sputnik News