El bajarse el salario ya supuso un primer conflicto al nuevo gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Además del rechazo y las molestias, ya comenzaron los primeros amparos.

Los jueces comenzaron por poner el ejemplo. Este lunes más de 200 funcionarios del Poder Judicial promovieron juicios de amparo para evitar tener que bajarse el sueldo a menos de 108 mil pesos mensuales, cifra tope que ganará el Presidente López Obrador.

El servicio público no es para hacer dinero, es para servir a los ciudadanos”, ha recriminado  en una conferencia de prensa como respuesta a los reclamos en contra de su medida.

Las reformas aprobadas la semana pasada por el Grupo Parlamentario de Morena estipulan que el tope salarial en el gobierno federal es de 108 mil pesos mensuales, salario para el Presidente, y una serie de ajustes en 6 mil plazas de la alta burocracia, entre otros

Se bajan los sueldos de los de arriba para aumentar los sueldos de los de abajo (…) Yo creo que hay deshonestidad cuando un funcionario público acepta recibir hasta 600 mil pesos mensuales. Eso es corrupción de un país con tanta pobreza, si un servidor público quiere ganar 600 mil pesos mensuales, como sucedía, pues eso es un acto de deshonestidad (…)

Si no les parece justo, tienen su derecho a manifestarse, como lo están haciendo, y la autoridad competente va a resolver. Lo que sí creo es que hubo un cambio y se va a aplicar una política de austeridad”, ha expuesto López Obrador el martes en conferencia de prensa.

La medida ha causado, desde septiembre, una escalada de prejubilaciones y renuncias para alcanzar los últimos beneficios del sistema vigente, antes que entre en vigor la nueva norma del Plan de Austeridad que cambiará la vida de cerca de 70 mil funcionarios federales con salarios holgados.

La época de apretarse el cinturón, como el grueso de la población, ha llegado a México para instalarse en 2019. AMLO asegura que se acabó la jauja.

  • Intervención fotográfica: Ruleta Rusa