La indolencia sigue provocando en Siria situaciones terribles. En un informe presentado ayer por la UNICEF se da cuenta del horror contra los más vulnerables: los niños.

2018 será recordado por ser un año de ignominia y decadencia humana en Siria. La guerra ha dejado, reporta la UNICEF, al menos 1 mil 106 niños muertos en una matanza sistemática, el peor año para los infantes de los ocho años que llevan ya los enfrentamientos armados en este país de medio oriente.

UNICEF recuerda una vez más a las partes en el conflicto y a la comunidad internacional que son los niños del país los que más han sufrido y los que más tienen que perder. Cada día que continúa el conflicto es un día más en que se les menoscaba su infancia (…)

Renovamos nuestro llamamiento a todas las partes en el conflicto, así como a quienes tienen influencia sobre ellas, para que den prioridad a la protección de todos los niños, independientemente de quién controle cada zona y de las supuestas afiliaciones de la familia del niño”, declaró ayer en un comunicado Henrietta Fore, directora ejecutiva del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

El reporte de Fore señala que las minas sin detonar son la principal causa de víctimas infantiles en Siria y el año pasado fueron responsables de 434 muertes y lesiones; mientras que en los países vecinos ya suman 2.6 millones de niños sirios refugiados

Un niño sirio en uno de los campamentos de refugiados donde viven en terribles condiciones por la guerra.

Los últimos reportes de las agencias internacionales de noticias y la propia UNICEF señalan que las situaciones más graves se concentran en las poblaciones de Idlib –donde han sido asesinados en las últimas semanas al menos 50 niños-, Rukban donde la crisis humanitaria por falta de alimentos, agua y medicamentos es desesperante, además de las terribles condiciones humanitarias para los más de 65 mil refugiados en el campamento de Al Hol, donde al menos 240 niños han sido separados de sus familiares o los han perdido por la guerra.

Actualmente, existe la errónea y alarmante idea de que el final del conflicto en Siria está cerca, y no es así. En diferentes partes del país, los niños corren tanto peligro como en cualquier otro momento durante los ocho años de conflicto“, sostuvo Fore en la víspera de la Conferencia de Donantes en Bruselas que busca recaudar fondos para enviar ayuda humanitaria en favor de los niños de Siria.

En marzo de 2018, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (SOHR por sus siglas en inglés) entregó un reporte donde da cuenta de los efectos de la guerra que inició el 15 de marzo de 2011. De las 511 mil personas muertas durante el conflicto el 85 % fueron civiles. el nuevo reporte esta en curso.

La guerra se da entre el Gobierno sirio y los opositores al presidente Bashar al Assad, además que intervino el llamado Estado Islámico para crear un ‘califato’ generando más caos. Las potencias mundiales como Estados Unidos y Rusia se sumaron al conflicto bélico apoyando a diversos bandos; Estados Unidos a los rebeldes que pretenden derrocar a Bashar al Assad, y Rusia a favor del gobernante. Aunque ambas naciones han dado guerra al Estado Islámico hasta casi desaparecerlo.