En la víspera de asumir nuevamente como presidente de Venezuela y ante el rechazo del Grupo Lima –salvo México- Nicolás Maduro advirtió que si no se reconoce su investidura los gobiernos de estos países asumirán las consecuencias.

Los gobiernos del cartel de Lima tienen 48 horas para rectificar su postura injerencista contra nuestra Patria, si se abstienen de hacerlo, tomaremos enérgicas medidas diplomáticas para defender la dignidad del pueblo venezolano. ¡Nuestra Soberanía se Respeta!”, tuiteó  Maduro la tarde de este miércoles en Caracas.

La semana pasada el Grupo de Lima exhortó a Maduro a no asumir nuevamente la presidencia de Venezuela por los próximos 6 años; sólo México se abstuvo. El presidente Andrés Manuel López Obrador lleva una buena relación con Maduro, al que invitó incluso a su toma de protesta en diciembre de 2018 generando polémica por ello.

Este miércoles el canciller venezolano Jorge Arreaza comenzó el envío de notas diplomáticas de protesta exigiendo a los países de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Santa Lucía y Guyana rectificar su postura ante la nueva juramentación de Maduro este jueves.

El Grupo Lima se conformó en la ciudad de Lima, Perú, el 8 de agosto de 2017 para deliberar sobre la crisis en Venezuela, exigiendo la libertad a presos políticos.

En contraparte al desconocimiento del Grupo de Lima, la Unión Europea y Estados Unidos, Maduro ha cosechado el apoyo de México, Rusia, China, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Turquía

La controversia por la nueva presidencia de Maduro, que gobernarás hasta 2025, se da tras unas elecciones, en mayo de 2018, donde la oposición acusó fraude además de que muchos fueron encarcelados para evitar su participación democrática.

Ayer el diario The Washington Post, citando de forma anónima a un funcionario de inteligencia de Estados Unidos, asegura que el ministro de Defensa de Venezuela, el general Vladimir Padrino López, le dijo el mes pasado al presidente Nicolás Maduro que dimitiera o en caso contrario él entregaría su renuncia.

En tanto simpatizantes del gobierno venezolano se han movilizado en Caracas apoyando a su líder. Y aseguran que lo harán “a sangre y fuego” de ser necesario frente al rechazo del Parlamento que desconoce a Maduro.

En 2017, tras las revueltas sociales que culminaron con cientos de muertos en las protestas contra Maduro por llevar al país a la quiebra y la migración masiva, el Parlamento lo destituyó como Presidente. A su vez, Maduro disolvió al Parlamento conformando la Asamblea Nacional Constituyente con todos sus miembros afines a su gobierno.

Por ello su toma de protesta la hará ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en lugar de hacerlo en el Congreso, como establece la Constitución.