El gobierno de Daniel Ortega continúa sistematizando la violencia en contra del pueblo nicaragüense con repetidas represiones policiales.

Las protestas contra el régimen de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, han endurecido la brutalidad policial en contra de los manifestantes que piden su salida, acumulando 127 muertos y al menos 1 mil 200 heridos, según acusa la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Paulo Abrao, secretario ejecutivo de la CIDH, denunció en una conferencia de prensa en Washington, que en Nicaragua existe “un escalamiento de la violencia con nuevas prácticas represivas”, de acuerdo al reporte de varios medios internacionales.

El mes pasado la CIDH realizó una visita a Nicaragua para hacer una relatoría de hechos tras las protestas sociales que iniciaron en abril ante las reformas lesivas de Ortega que afectan la seguridad social de los nicaragüenses

Las protestas por la muerte de estudiantes continúan en Nicaragua.

“(Registramos) un escalamiento de la violencia con nuevas prácticas represivas. Nos parece que hay un nuevo patrón de represión instalado en el país“, afirmó Abrao frente a corresponsales extranjeros.

En su reporte inicial  la CIDH registró 76 muertos, 868 heridos y 438 detenidos entre el 18 de abril y el 20 de mayo. Cifra que 15 días luego aumento a 127 muertos y al menos 1 mil 200 personas heridas por la policía del gobierno de Daniel Ortega. Incluso se documentó el uso de francotiradores contra ciudadanos.

La OEA y Estados Unidos piden cese inmediato de violencia

La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó por consenso y sin objeciones una declaración de apoyo al pueblo de Nicaragua donde se pide el ceso inmediato de la violencia, intimidación y amenazas contra los ciudadanos,

La declaración es respaldada por los gobiernos de Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Perú, quienes a través del canciller de Chile, Roberto Ampuero, instaron al gobierno nicaragüense a acoger las recomendaciones hechas por la CIDH.

Los responsables de asesinatos y otras violaciones y abusos a los derechos humanos deben ser juzgados”, señaló Carlos Trujillo, representante permanente de Estados Unidos ante la OEA, reporta El nuevo diario.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, apeló al gobierno del presidente Ortega a “detener los ataques a protestantes pacíficos y defender los derechos básicos de sus ciudadanos” para que el país vuelva a ser una democracia, según la transcripción sobre una recepción de la OEA publicada por la Casa Blanca.