Una carta de Albert Einstein donde dicta una sentencia demoledora, como lo haría otro alemán en el siglo XIX provocando un cisma en el pensamiento moderno, ha logrado ser vendida en 2.89 millones de dólares.

La palabra Dios no es para mí mas que la expresión y resultado de la debilidad humana, la Biblia es una colección de leyendas venerables pero primitivas. Creo que ninguna interpretación, sin importar cuán sutil sea, puede cambiar esta situación”, le escribió Einstein al al filósofo alemán Eric Gutkind, en 1954.

Einstein escribió la carta un año antes de su muerte, en la Universidad de Princeton, en New Jersey, Estados Unidos, abordando además su postura como científico no sólo ante la figura de Dios, sino ante el judaísmo.

Para mí, la religión judía no adulterada es, como las demás religiones, una encarnación de la superstición primitiva. Además, los judíos, son un grupo al que me alegra pertenecer y en cuya mentalidad me siento profundamente anclado, pero que para mí no tiene ningún tipo de dignidad distinta de la de otros pueblos.

Según mi experiencia, de hecho, no son mejores que otros grupos humanos, aunque estén protegidos de los peores excesos gracias a una falta de poder. Por lo demás, no hay nada que me haga deducir que son ‘los elegidos’ ”, expresa Einstein en la misiva, una especie de respuesta al libro Choose Life: The Biblical Call to Revolt, escrito por Gutkind, donde se mitifica y ensalza a los judíos como un ‘pueblo único’.

Inicialmente expertos valuaron el documento entre 1 y 1.5 millones de dólares, en la subasta de Christie’s el precio alcanzó los 2.89 millones de dólares (cerca de 60 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio vigente)

El manuscrito de Einstein en la casa de subastas Christie´s de Nueva York.

La misiva de Einstein, conocida como la ‘Carta de Dios’, ha provocado ya diversas polémicas por lo poderoso de las aseveraciones del científico alemán más universalmente conocido.

Aunque está no es la primera no única carta que se vende de Einstein. El año pasado Winner´s Auctions vendió por 1.5 millones de dólares una pequeña misiva -denominada ‘La teoría de la felicidad’- que el genio alemán obsequió a un cartero japonés en agradecimiento por sus servicios durante una visita a Tokyo.

La misiva recién salió a la luz en 2008, luego que los herederos de Eric Gutkind la subastaron en Londres, la carta que vuelve a ver la luz en la subasta de esta semana ha generado escozor y encendidos debates sobre el pensamiento de Einstein quien nunca se declaró ateo.

Aunque si de frases rudas se trata sobre la existencia divina, el precursor de esta sacudida contemporánea respecto a la divinidad fue el filósofo alemán Friedrich Wilhelm Nietzsche, quien poco más de 50 años antes que Einstein declaraba al mundo: “Dios ha muerto”.