Ante el asesinato de dos periodistas en lo que va del mandato de Andrés Manuel López Obrador como nuevo presidente de México, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), le urgió a tomar acciones y fijar postura de su gobierno.

La CIDH condenó el asesinato de los periodistas mexicanos Jesús Alejandro Márquez Jiménez y Diego García Corona, bajo el mandato que inicia AMLO. A través de un comunicado oficial instan al nuevo gobierno a redoblar esfuerzos para fortalecer las políticas de prevención y protección de todo tipo de violencia contra periodistas y medios de comunicación.

Para la Relatoría Especial es fundamental que las autoridades públicas se pronuncien en contra de estos crímenes que buscan socavar la libertad de expresión en el país.

El nuevo Gobierno debe dar claros mensajes de que no tolerará esta clase de crímenes y que actuará de manera rápida para que este crimen y otros cometidos no queden en la impunidad”, señaló Edison Lanza, relator especial de la CIDH para la Libertad de Expresión.

El pasado  1 de diciembre fue encontrado el cuerpo del periodista Jesús Alejandro Márquez Jiménez en una zona cercana al aeropuerto del municipio de Tepic, estado de Nayarit, con varios impactos de bala. Es el primer periodista asesinado bajo el mandato de AMLO

Márquez Jiménez se desempeñaba como director de Orión Informativo,  además se haber sido colaborador por 8 años en Crítica Digital. Márquez también se vinculó a las actividades políticas y fue incluso candidato a un cargo público en Tuxpan. El 1 de diciembre, por la tarde, luego de recibir una llamada salió de su domicilio. Nunca más volvió.

Además, la Relatoría Especial fue informada del homicidio del periodista Diego García Corona, reportero del semanario Morelos.  El periodista fue asesinado a tiros en la noche del 4 de diciembre en una calle del municipio de Ecatepec, Estado de México, cuando circulaba en su vehículo.

El Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa condenó el asesinato e informó que el periodista portaba su identificación de reportero. Asimismo, esta organización cuestionó que la fiscalía haya señalado sólo la hipótesis de robo como la posible causal del asesinato sin haber explorado todas las líneas de investigación.

Con una cifra similar al 2017, con este crimen al menos 12 periodistas habrían sido asesinados en México por motivos vinculados con la labor profesional, lo que sugiere que la violencia contra periodistas continúa afectando de manera grave a la sociedad mexicana, ha expuesto la CIDH.

“La Relatoría Especial recuerda que las autoridades no deben descartar al ejercicio del periodismo como un móvil del asesinato y/o agresión antes de que se complete la investigación, así como proveer con recursos adecuados y personal especializado a las instituciones encargadas de la investigación de este tipo de asuntos”, recomiendan a AMLO.

La Oficina Presidencial no ha emitido hasta el momento postura alguna frente a los crímenes.

  • Ilustración: UNESCO