Durante la presentación del Plan Nacional de Paz y Seguridad, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció la creación de la Guardia Nacional.

La Guardia Nacional, un nuevo grupo de élite militar conformado por agentes de las policías Federal, Militar y Naval, será el responsable de ‘pacificar’ a México con 50 mil elementos –a integrarse en un periodo de 3 años-. AMLO dijo que se “reformulará” el combate a las drogas, además de valorarse la amnistía.

Eran dos opciones, al final de cuentas la política es optar entre inconvenientes, y tiene que tomar uno decisiones. Apoyarnos en las Fuerzas Armadas, esa fue la decisión que tomamos, enfatizó en su mensaje López Obrador.

AMLO dijo que todas las policías del país, tanto federales como estatales y municipales, están en ‘descomposición’ por lo que la fuera militar garantiza confianza en el combate al crimen organizado

Lejos de plantear una estrategia para consolidar a las policías municipales, estatales y federales, el Presidente electo se limitó a decir que buscará una reforma constitucional para crear el nuevo cuerpo de seguridad al que denominó Guardia Nacional. La polémica Ley de Seguridad Interior parece que será la guía.

En sus planteamientos mencionó que el plan considera al menos 266 coordinaciones territoriales, aunque se comenzará a operar con 150 ante la falta de elementos. Cada coordinación territorial debe contar con 500 efectivos. Y no los hay.

Sobre la figura de la Guardia Nacional, añadió que el concepto no es nuevo pues históricamente México ha tenido ese cuerpo de élite. Y como ejemplo mencionó que esa Guardia Nacional actuó en las intervenciones de Francia y Estados Unidos en México durante el siglo XIX.

En sus justificaciones para continuar con la militarización del país AMLO expuso que en algunos países europeos todas las policías dependen de las fuerzas armadas

Durante su intervención Alfonso Durazo, próximo Secretario de Seguridad, enfatizó que la “reformulación” en el combate a las drogas, combate que ya resulta insostenible, ayudará en la nueva etapa de seguridad para el país. Algo en lo que Morena contribuye desde el Senado y próximamente desde la Cámara de Diputados para permitir el uso lúdico de la marihuana.

Ante la imposibilidad de derrotar las diversas expresiones delictivas por medios exclusiva o preponderantemente policiales y militares, frente al absurdo de querer pacificar con métodos violentos y habida cuenta de lo contraproducente y trágico de tales políticas, resulta imperativo hacer un alto para considerar y debatir la necesidad de emprender un proceso de pacificación con las organizaciones delictivas y de adoptar modelos de justicia transicional que garanticen los derechos de las víctimas.

Esto es, de leyes especiales para poner fin a las confrontaciones armadas y posibilitar el desarme y la entrega de los infractores, garantizando asimismo sus derechos y ofreciéndoles reducciones de penas e incluso amnistías condicionadas al perdón de personas y colectividades que hayan sido afectadas, y proponiéndoles un cambio de vida”, expuso Durazo sobre la eventual política de amnistía.