Con un recorrido nocturno entre los monumentos funerarios y los recovecos que evocan e inspiran leyendas, el alcalde Alejandro Navarro Saldaña conmemoró el 158 aniversario de la solemne inauguración del panteón de Santa Paula, el primero del orden civil que existió en Guanajuato.

Vamos a seguir retomando nuestras tradiciones en los espacios públicos para que la gente de aquí de Guanajuato lo disfrute“, dijo Navarro Saldaña a su paso por el cementerio donde fueron descubiertas las momias de Guanajuato y cuya apertura data del 13 de marzo de 1861.

En Guanajuato capital, ciudad a la que mundialmente se le reconoce como un museo al aire libre, se mantiene de pie uno de los legados históricos edificados más impresionantes del catálogo patrimonial de México, donde reposan los restos de personajes ilustres como Manuel Doblado, Florencio Antillón, Alfredo Dugès o los mártires mineros del 22 de abril, entre otros que tienen un nicho especial en la historia.

Al recorrido nocturno conmemorativo asistieron poco más de 450 personas que vivieron la experiencia de la iluminación especial y bajar por la antigua escalera de caracol que conduce al Museo de las Momias

El alcalde Alejandro Navarro encabezó los festejos del 158 aniversario del Panteón de Santa Paula.

Consciente de la relevancia histórica y la trascendencia cultural del primer cementerio civil de Guanajuato, la Administración que encabeza Navarro Saldaña busca rescatar los espacios públicos de la ciudad para el disfrute de los habitantes y turistas.

Después de varias interrupciones, la construcción del panteón de Santa Paula, que originalmente fue dedicado a Santa Eulalia, concluyó en 1861 y, según las Efemérides Guanajuatenses del compilador religioso Lucio Marmolejo, la inauguración se efectuó el 13 de marzo; ese mismo día se procedió a llevar a cabo la inhumación del primer cadáver y por la misma vía documental se sabe que fue el jefe político Francisco Centeno o Centenero, fallecido un día antes, el primero en ser sepultado, aunque tiempo después se difundió la versión de que fue inhumado de manera clandestina en el oratorio de San Felipe Neri.

“(Ese día) se inaugura solemnemente el Panteón Municipal, inhumándose una caja que se dijo contenía los restos del Dr. Dn. Francisco Centenero, muerto la víspera, individuo que desempeñaba la jefatura política”, según citó Marmolejo en su compilación de fechas importantes.