Misha Gordin es un maestro del arte conceptual y la fotografía pura, trabajada a pulso en el cuarto oscuro con múltiples intervenciones manuales. La obra de un pequeño genio que asombra entre la avalancha de fotocomposiciones digitales.

Gordin (Rusia,1964) nos enfrenta a la inutilidad del respiro vital cuando el velo de la melancolía sofoca lentamente. En su mundo se manifiesta la caída, el mito de Sísifo y el absurdo, una especie de retratos de la desesperación existencial.

Dolorosa y oscura, pero paradójicamente vital por ello, en la obra de Gordin se descubre la existencia humana manifiesta en atavismos cíclicos del ascenso y la caída. Un empozamiento hacia el pasado que ya se fue, pero que vuelve violentamente en la memoria.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar la melancolía sonora de The Cure y leer la poesía lacrimosa de José Carlos Becerra.

El deseo concluido

Las imágenes que emergen de tu cuerpo desembocan en esta noche que no eres tú ni soy yo quienes conversan en el cuarto de al lado y a quienes escucho completamente solo.
Concibiendo esta noche como algo inmóvil, bien podríamos ser tú y yo los que están al otro lado,
tu voz es un receptáculo indeterminado que no ha terminado nunca,
aunque en última instancia este espacio nos haya suprimido juntos y estemos allá hablando, esperándote yo rendido en la cama tibia
mientras tú regresas del baño quejándote del frío.

Porque el amor lleva consigo su propio espacio,
porque el muerto no sentirá nunca su desaparición;
la fosforescencia que se mueve sobre la superficie del deseo que ha concluido.

José Carlos Becerra