Andrzej  Dragan, es además de un fotógrafo prodigioso de la condición humana, un científico de física cuántica que nos muestra en su obra una especie de relatividad del ser.

Dragan (Polonia. 1978) ofrece una turbulencia que remite a dolores internos, como los del alma. Con una provocación que estremece, derrumba las pretensiones vacuas del ser al relatarse a sí mismo. Hay en sus oscuros retratos un murmullo oculto, un aire suave como de fuego y fauces.

Los personajes de Dragan son tan disímiles y chocantes, pero se hermanan en lo turbio. Aparecen en este bestiario moderno lo mismo David Lynch que Mads Mikkelsen o desconocidos que también tienen una alteridad evidente.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar la torcida divinidad musicial de PJ Harvey y la poesía punzocortante de Michel Houellebecq.

Es cierto

 
Es cierto que este mundo en que nos falta el aire
Sólo inspira en nosotros un asco manifiesto,
Un deseo de huir sin esperar ya nada,
Y no leemos más los títulos del diario.
Queremos regresar a la antigua morada
Donde el ala de un ángel cubría a nuestros padres,
Queremos recobrar esa moral extraña
Que hasta el postrer instante santifica la vida.
Queremos algo como una fidelidad,
Como una imbricación de dulces dependencias,
Algo que sobrepase la vida y la contenga;
No podemos vivir ya sin la eternidad.

Michel Houellebecq 

Traducción de Carlos Cámara y Miguel Ángel Frontán