Lois Cohen es joven y ello le imprime a su trabajo la provocación y la rebeldía inherente. Aunque más allá de ello su planteamiento estético es demoledor. Nos hace derrumbar barreras mentales sobre lo más sagrado del universo: la mujer.

Cohen (Ámsterdam, Países Bajos. 1992)  reta a la hiper-modernidad con una propuesta revolucionaria que plantea como una bofetada ¿qué es la belleza femenina? La mujer y belleza que de ella emana, en diversas manifestaciones, es el eje central de este dossier que reimagina arquetipos para un convulso siglo XXI, donde la belleza es también transgresora.

Un puñetazo a las ‘muñecas dóciles’ de Disney es como Cohen ha descrito este proyecto visual donde se plantea representar a la mujer en dimensiones poco exploradas, con sus contradicciones, utilizando para ello iconos de la cultura pop y el arte clásico reinventados en una original propuesta artística.

El cuerpo femenino, más allá de su volumen, color, ideología, religión u otros tópicos, no deja de ser hermoso.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar el vertiginoso psychobilly de The Cramps y leer la poesía de Edgar Reza.

Dasein

 

 

Es sólo una salida para principiantes.

—Karl Jaspers

 

I

Es más como un silbido pero el mundo es un lugar corto.

Ver hacia fuera no es ver nada fuera.

Es la distracción, la pérdida: un principio lleno de huecos del que puedo seguir la pista…

Lo difícil es quedarse y ver qué pasa.

Encontrar nada en lo que debería estar ahí (y lo que debería estar ahí ¿dónde ha ido?)

Ver a través no muy lejos. Ver a través no muy tarde.

—¿Qué es lo que te encanta?, ¿qué parte…?

Lo que pasa es sólo el matorral en el que nos perdimos.

II

Una desaparición es demasiado cerca, incluso el aire donde se levanta…

Un pájaro invisible que se mueve.

Pero es el tiempo el que se va, no las cosas.

Se siente como una idea de hace millones de años pero es un lugar humilde y se desplaza, y oyes poco.

¿Escuchas la oportunidad?,

¿un aleteo de pájaro entre claros?

III

… son mentiras.

No es oscuro ni ligero ni brillante como cal viva.  Ni es un fuego que se pueda escuchar.

Es como el fluir de la resaca en tu espalda. Son las nubes que se mueven desde aquí, este rocío de insectos.

Es un agujero en el azar, es un retorno como el sol. Como volver,

como quedarte quieto.

Edgar Reza