Sylvain Biard se ha convertido en el ‘enfant terrible’ de la nueva fotografía francesa. Su obra es de un carácter sobrio pero efectista.

Biard (París.1982) utiliza las estructuras del artificio humano para develar microcosmos peculiares donde se acusan sorpresas de dulce melancolía y asombros por la incógnita del detalle, a la manera de Edward Hopper. Nos ofrece vacíos vitales.

Para creer que somos capaces de escapar, creamos en nuestros espacios públicos esferas pequeñas e íntimas para nosotros mismos. Sobre estos, nos convertimos en guardianes”, ha dicho Biard a propósito de su obra fotográfica que le dado múltiples premios internacionales.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar a Nouvelle Vague y leer la electrizante poesía de Michel Houellebecq.

 

Transposición, control

La sociedad es quien establece las distinciones
Y los procedimientos de control
Hago acto de presencia en el supermercado,
Interpreto muy bien mi papel.
Asumo mis diferencias,
Delimito mis exigencias
Y abro la mandíbula,
Mis dientes están un poco negros.
El precio de las cosas y los seres se tasa por consenso
transparente
Donde intervienen los dientes,
La piel y los órganos,
La belleza que se marchita.
Ciertos productos con glicerina
Pueden constituir un factor de plusvalía parcial;
Decimos: “Es usted hermosa”;
El terreno está minado.
El valor de los seres y las cosas es generalmente de una precisión extrema Y cuando decimos: “Te quiero”
Establecemos una crítica,
Una aproximación cuántica,
Escribimos un poema.

Michel Houellebecq