Lizette Abraham abre nuestros ojos dormidos a la realidad, entre incendios de conciencia.

Abraham (Yucatán, México. 1982) tiene una estética de telas que vaporosamente, entre misterios y ensueños dolorosos, manifiestan una realidad infecta, persistente, permanente y obcecada.

Las poderosas imágenes estallan como un resplandor en la oscuridad. Desnudan el hipócrita maltrato. La complicidad normalizada del inframundo. La cómoda complacencia ante el derrumbe. La incomunicación o una crueldad contenida. Su voz es fuerte a través de la denuncia que hila en su telar de sombras.

La completa impermeabilidad con relación al mundo es el sueño del futuro”, ha dicho esta mujer que abofetea nuestra condición humana.

*Ruleta Rusa mx te sugiere escuchar la dulce oscuridad de Hula-Hifi -reinterpretando un clásico de Isaak– y leer la turbulenta poesía de una novísima Tanya de Fonz.

Abanicos

 

Mi rostro es la mayor de mis derrotas

Mis piernas se abren

sobre tu cuerpo

como alas de paloma

y es a mi sangre tierra

a quien encuentras

En ella labras

jeroglíficos

que sólo mi corazón

entiende.

Amado:

No es que tu voz tenga que escanciarse

Tampoco que tu cuerpo tenga que adaptarse

/al espacio sometido

A nadie le gusta el grito

cuando va cargado de huesos

Levanto hierbas y plantas aromáticas

para construir la hoguera.

Mañana llegan en vuelo las flores.

Ellos…

quieren creer que son ellos

quienes nos incendian

pero son nuestras manos

nuestro hocico volteado.

Mañana llegarán en vuelo las flores

nos darán la mano y seguiremos resucitando.

 

Tanya de Fonz