Los anuncios de saqueos en redes sociales han invadido las calles de León. Hay quienes ven la mano gubernamental detrás del caos para crear miedo y utilizar la fuerza contra los manifestantes. Es una hipótesis. 

“Tengo 20 años aquí en la central y jamás había visto esto”, dice Joaquín mientras baja la cortina de su local en la Central Camionera. “Ya nos arruinaron el día“, remata al cerrar el candado y saber que no habrá ventas hoy, víspera de Reyes.

En las sociales locatarios y coyotes (vendedores callejeros de zapato al menudeo) se enteraron de un posible ataque de manifestantes. La supuesta alerta decía que iban a saquear la zona. Que pasaría igual que en el Estado de México. Que ayer se robaron un cajero. Que Walmart tuvo que cerrar. Verdades y mitos revueltos. Miedo, coraje y preocupación.

Los empleados de diversos negocios próximos a la calle Plan de San Luis no pudieron salir a comer. Los protocolos de seguridad del edificio Torres Gemelas indicaron el cierre de todos los accesos.

¡Es el pueblo contra el pueblo, tienen la culpa estos hijos de la chingada!“, gritaba un jovencito de cabeza rapada y cara cubierta. A las 2 de la tarde comenzaron los disturbios. Los locales de la central lucían insólitamente cerrados. El miedo y el coraje paralizó una de las zonas clave en la economía de la ciudad.