El primer alcalde de León fue un descendiente y férreo protector de los negros. El ‘Obama’ de por acá se llamaba Antonio Rodríguez de Lugo. Y fundó también ‘Cañada de Negros’.

Con la fundación de la Villa de León, el viernes 20 de enero de 1576, llegó también la integración del primer grupo de funcionarios públicos. Y eventualmente la multiculturalidad con la integración étnica. Una lección histórica que hace de León, Guanajuato un ejemplo de vanguardia política desde hace 441 años.

Mulato

De entre los primeros 50 pobladores, resultaron electos tres regidores,  dos alcaldes y un mayor. Uno de los dos alcaldes fue el mulato Antonio Rodríguez de Lugo, un hombre que protegió a los de su grupo étnico, destinados a terribles abusos durante la Época Novohispana.

En ese momento en la historia del país fue impuesto el sistema de castas, una forma de división racista que podría ser la ‘idea abuela’ del movimiento de supremacía blanca norteamericano.

La fundación de León está íntimamente relacionada con las guerras étnicas

Las peticiones para que se constituyera como ciudad, hecho que ocurrió cuatro años después de ser nombrada Villa, surgen en parte por el miedo de los pobladores de la región hacia los negros, mulatos y mestizos que comenzaron a formar rebeliones. Querían fugarse de la tormentosa vida que vivían. Eran tratados de forma inhumana.

Castas mexicanas (1)

La clasificación por castas durante la Colonia era el arcaico sistema que regía a la sociedad. Un orden social basado en la desigualdad étnica que discriminaba entre los del Nuevo Mundo (Europa) y los de Las Indias (América).

Los negros y mulatos estaban condenados a ser esclavos. Y había una clasificación terrible: ‘negros bozales’ o humanos con bozal

Los indígenas también estaban destinados a los trabajos y tratos más crueles. Las rebeliones de negros e indios comenzaron a brotar muy cerca de Guanajuato a donde habían llegado muchos de ellos para trabajar como esclavos en la minas.

En una de las  cartas petición al Virrey para que la Villa de León delimitara sus fronteras constituida como ciudad se le escribe:  “Que de ordinario hay muchos mulatos y mestizos de mal vivir en pecados públicos en deservicio de Dios (…) y andan muchos  con arcabuces (…) espadas y otras armas las cuales usan para cometer delitos muy graves”.   Señalamientos de un grupo étnico a otro  que suenan dolorosamente vigentes.

Antonio Rodríguez de Lugo, mulato en la primera línea de la administración leonesa, “se valió de su influencia para traer a la Villa a un buen número de gentes de su casta”, señala el historiador y arqueólogo leonés Wigberto Jimenez Moreno (1909-1985).

Cañada de Negros

En la estancia La Cañada recibió a mestizos, negros y mulatos. Les dio empleo y un lugar para vivir a los excluidos por el color de su piel y su origen. El lugar fue rebautizado como ‘Cañada de Negros’

María Guevara Sanginés (UNAM/UG) en su investigación ‘El desarrollo de Guanajuato virreinal y su conformación étnica: el caso de los afromestizos’ (2000) -trabajo del que toma la mayor parte de la información esta publicación-, muestra que Rodríguez de Lugo podría ser uno de los precursores de la integración racial.

“Algunos españoles intentaron controlar la Alcaldía utilizando el recurso de culpar a los negros y mulatos ·’introducidos y protegidos’ por Rodríguez de Lugo, de los problemas sociales y morales existentes en la región. Sin embargo, la brecha que había abierto Rodríguez de Lugo permitió que a pesar de las leyes restrictivas los diferentes grupos étnicos convivieran con más o menos naturalidad entre ellos”,  refiere la investigadora.

En la lista de los fundadores de la ciudad de León, Guanajuato, que cualquiera puede consultar muy cerca de la Fuente de los Leones, aparece el nombre de Antonio Rodríguez de Lugo, el primer alcalde de la ciudad.

Un ‘Obama’ leonés en el tiempo de la Nueva España.