Leticia Vallejos, en el omóplato izquierdo, lleva tatuado el rostro de Gabriel García Márquez. También en el antebrazo izquierdo una mariposa amarilla en honor al maestro. Es de Buenos Aires y admira con fervor a Gabo desde hace años.

Leticia se tatuó hace siete años. Viajó también con grandes sacrificios hasta Aracataca, Colombia, lugar de nacimiento del escritor más famoso de América. Siete mil 612 kilómetros para ir al Macondo de la vida real.  Es empleada en el área administrativa en una empresa grande en Argentina, pero su pasión por el Nobel colombiano hace que su vida esté más próxima a las letras.

El tatuador no sabía quién era Gabriel García Márquez pero en tres horas me encargué de que se enterara”, me cuenta  orgullosa por messenger Leticia, luego de ponerme en contacto al ver la foto de su tatuaje en la fanpage del Centro Gabo.

Como su familia conocía de su pasión por el autor colombiano, no les sorprendió que Leticia lo llevara para siempre en la piel

El amor de Leticia por Gabo, la hizo tatuarse el rostro del Premio Nobel.

Tenía muchas ganas de escuchar sus motivaciones, hablar con ella, pero lo del rostro de Gabo en la espalda resultó ser lo de menos. Leticia también forma parte del grupo de colombianos y argentinos que harán que  Gabito ‘vuelva’ a Argentina.

II

Tomás Eloy Martínez, el gran periodista argentino, aseguró que fue testigo de ‘la asunción’ de Gabo al limbo de los escritores inmortales. Ocurrió en Buenos Aires en otoño de 1967. Acudieron al teatro del Instituto di Tella y alguien anunció por los altavoces que Gabriel García Márquez, el autor de Cien años de soledad, estaba entre el público.

Todos los hombres famosos saben que lo son. Ninguno, en cambio, podría decir en qué momento preciso se le posó la fama sobre la cabeza”, relató Eloy Martínez.

Después de eso, Gabo jamás volvió a Buenos Aires… hasta ahora, por un proyecto en el que Leticia está involucrada y que se aprobó en diciembre de 2017

Los promotores del busto de Gabo en el Jardín de los Poetas, en Buenos Aires, Argentina.

El Instituto Cultural Argentino Colombiano (ICAC) impulsa un proyecto de ley  ante la legislatura porteña  para emplazar  el busto de Gabriel García Márquez en el Jardín de los Poetas. Leticia fue invitada a participar en la difusión de esta gran idea y a realizar parte del trabajo de promoción para obtener los recursos. Lograron la aprobación el 22 de diciembre para incluir esta iniciativa como un anteproyecto de ley, y hoy, en el que sería su cumpleaños 91, la legislatura decidirá si volverá a Argentina Gabito, “al lugar en el que se transformó en universal”, me dice Leticia.

Leticia, la argentina que ama a Gabo a flor de piel, literalmente.

Su busto, de lograr convertir esta gran idea en decreto, tras las votaciones y la audiencia pública de este 6 de marzo, estará en el Jardín de los Poetas, en el Rosedal de Palermo, junto a otros genios de su estatura: Dante Alighieri, William Shakespeare, Alfonsina Storni, Antonio Machado, Miguel Hernández, Jorge Luis Borges.

III

Buenos Aires será la rosa amarilla que conjure el miedo de que todo termina aquí, donde todo ha comenzado”, me dice, poética, Leticia Vallejos, y me explica que el monumento está precioso, hecho de cemento para evitar tentaciones.

Fue un honor que el ICAC me invitara a formar parte de este proyecto. Queríamos hacerlo de bronce pero no reunimos tanto dinero. Y está bien porque se han robado monumentos de bronce.

“El dinero para hacer este sueño realidad, que Gabito volviera a la Argentina, se consiguió a fuerza de rifas y eventos. Estará pintado de blanco, sin sus imprescindibles mariposas amarillas”.