En León, hace algunos años, se publicó en un medio importante una nota inquietante. Alertaban sobre la ‘Pandilla Sangre’ y un rito de iniciación. Un auto circula en carretera con las luces apagadas. Quien le hace cambio de luces o le ‘echa las altas’, termina muerto por los presuntos pandilleros. Fue una ‘fake news’.

La leyenda urbana de la ‘Pandilla Sangre’ le ha dado la vuelta al mundo. Apenas en abril pasado en España causó conmoción. El origen de esa pandilla imaginaria se remonta a una película norteamericana de 1998 llamada Urban Legend. Desde entonces esa fake news sigue vigente.

“Los #TontosDelBulo ya están de vacaciones y tienen mucho tiempo para inventar…si te llega esto por @WhatsApp o @facebook #NICASO”, publicó la Guardia Civil en su cuenta de Twitter el pasado 9 de abril de 2017, ante el pánico causado por un presunto comunicado que resultó ser falso.

El tuit de la Guardia Civil que alerta sobre la falsedad de la información.

La proliferación de hechos alternativos, fake news o posverdad son un tema cotidiano en las redes. A cada instante surgen ‘noticias’ que de tanto repetirse parecen convertirse en verdades. Si el periodismo serio no está exento de caer en la trampa ¿qué se puede esperar de la gente que recibe y consume sin cuestionar esa información inexistente o falsa?

Hace unos días se realizó en Guadalajara, Jalisco el evento Campus Party México donde Esther Wojcicki prestigiosa periodista, académica y actual presidenta del consejo de administración de Creative Commons, habló sobre el tema en una entrevista al diario El País.

La mayoría de la gente no sabe reconocer una noticia falsa de una real. No entienden lo que es una fuente de información y que aquellos a los que citas en una historia son lo más importante (…)

Algunos políticos y servidores públicos difunden noticias falsas porque no saben hacer algo mejor. Al final todo está en la educación”, ha dicho la llamada ‘abuela’ de Silicon Valley –es la madre de Susan Wojcicki, directora ejecutiva de Youtube-.

Una paradoja lo que plantea Wojcicki pues ni Youtube, ni Google matriz del corporativo propietario de vídeos han hecho algo para frenar la proliferación de las ‘fake news’

Facebook ha tomado la delantera en el tema de evitar los hechos alternativos, fake news o posverdad, al menos así lo declaró el mes pasado para Tech Bit, Alma Dale Campbell Brown, jefa del Equipo de Noticias de Facebook que recién se integró a esta plataforma de redes sociales en enero pasado.

Hoy en día los jóvenes se enteran de las noticias por Internet, consultan medios de comunicación en sus versiones digitales, pero también consultan muchas otras fuentes, por lo que las generaciones actuales están expuestas a tanta información que muchas veces dan por cierto lo que reciben, no hay diferenciación entre una opinión y un hecho”, ha expuesto Campbell Brown luego de mencionar que ni Twitter ni Google se han sumado aún a esta iniciativa.

Según Campbell Brown el objetivo de las ‘fake news’ siempre tiene un trasfondo financiero, por lo que se busca la viralización y obtener con ello ventajas económicas

En México las fake news tienen ya hasta un ‘laboratorio’ en el norteño estado de Coahuila, como señala el periodista Raymundo Riva Palacio en un artículo publicado por el diario El Financiero el pasado 24 de mayo.

Coahuila se ha convertido en el laboratorio mexicano de las ‘fake news’, este concepto que define la manipulación de un electorado a partir de la diseminación de información apócrifa. En la última semana, dos candidatos en ese estado han sido víctimas de las ‘fake news’, Guillermo Anaya, el panista que busca la gubernatura de Coahuila, y Humberto Moreira, presidente del PRI durante la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, y que quiere ser diputado local por el Partido Joven.

En ambos casos, los creadores de esas ‘fake news’ han utilizado a periódicos de la Ciudad de México como vehículos para mostrarlos como mentirosos, deshonestos y poco dignos para recibir el voto de los ciudadanos, a los cuales les han entregado documentación para lanzar denuncias, de origen anónimo, que descarrilen sus esfuerzos”, escribe Riva Palacio para dar cuenta del fenómeno.

No es el único caso en política. El odiado presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido desde los 80 el ‘maestro’ de la ‘posverdad’

Falsa portada de la revista Time, que Trump distribuyó en clubes de golf de Escocia y Estados Unidos en marzo de 2009,

Trump se ha convertido en un referente mundial por la creación de fake news a lo largo de su carrera como empresario y luego como político. Algo que no ha dejado de hacer incluso como presidente de la nación más poderosa del mundo. El diario The Washington Post le ha contabilizado al menos 492 fake news en sus primeros 100 dìas de mandato. Ya lo había descubierto en marzo de 2009 con una falsa edición de la revista Time. Una muestra de la basura sistematizada.

Un estudio realizado por la University College London (UCL), y publicado en septiembre de 2016 por Nature Neuroscience, explica algunas claves sobre cómo la deshonestidad y la mentira terminan por convertirse en un proceso de adaptación emocional.

“Este estudio es la primera evidencia empírica de que el comportamiento deshonesto se intensifica cuando se repite, cuando todo lo demás se mantiene constante”, ha explicado del neurocientífico cognitivo Neil Garrett, autor principal del estudio de la UCL.

Aunque las redes bombardean a diario con infinidad de fake news existen iniciativas importantes que buscan frenar la proliferación de estas mentiras repetidas. Una de ellas es FactCheck.org que logró una consolidación y prestigio justo durante la última campaña presidencial de Estados Unidos que disputaron Hillary Clinton y Donald Trump.

Otra organización preocupada por evidenciar la falsedad de la información que se repite como real, en vídeos, es Citizen Evenidence Lab –filial de Amnistía Internacional-, que se ha especializado en temas de derechos humanos y las resoluciones internacionales sobre el tema.

Una organización más que desmiente de forma sistemática la posverdad es Cazahoax.com, con sede en España, que incluso invita a lectores de noticias a recibir ingresos si participan en descubrir fake news.

Una mentira repetida mil veces termina por convertirse en verdad”, es una frase cliché que se atribuye a Joseph Goebbels ideólogo nazi y creador de la propaganda moderna.

Otra gran fake news que aseguran descubrió el periodista e historiador alemán Joachim Fest –autor del magnífico libro en que se basó Der Untergang (El hundimiento), la mejor película sobre el literal hundimiento de Hitler-, pues esa posverdad en realidad,  aseguran otros,  fue una frase de Lenin. ¿O también es una fake news?

Después de navegar horas por la red –estudiar detenidamente lo que atribuyen a Fest y Lenin, sitios informativos, blogs, y hasta una tesis doctoral de 678 páginas para la Universidad Complutense de Madrid- no encuentro la respuesta a esa pregunta. Y no es una posverdad.

  • Fotos: Especial