Alfaguara lanza ‘Cuentos Completos’, un compendio de la maravillosa obra narrativa en cuento del gran Roberto Bolaño, el mitómano que publicó enserio hasta los 47 años y que, como indica el cliché, fue comprendido cuando ya no podía explicar nada.

Su obra tocó las principales orbes del mundo: Buenos Aires, Nueva York, Ciudad de México… y también lugares lúgubres como Irapuato, Guanajuato, en donde ‘visitó’ a un dentista y ‘encontró’ a un genio literario en una colonia marginada -como lo relata en su segundo libro de cuentos Putas Asesinas (2001)-.

I

Imagine que alcanza la fama y el prestigio mundial en el área en la que se desarrolla después de muchos años de esfuerzo. Su trabajo es apreciado en todo el planeta y lo buscan y le piden entrevistas y le dicen que ahora tiene 37 contratos en diez países.

Imagine que, para cuando eso pasa, usted está enfermo y solo disfruta esa gloria universal cinco años… y después muere.

Eso le pasó a Roberto Bolaño (28 de abril de 1956-15 de julio de 2003)

Un puto hígado de reemplazo no llegó jamás y con 50 años, el gran escritor chileno, el padre del infrarrealismo, el detective salvaje, fallece en el Hospital Vall D´Hebrón de Barcelona, bajo un doloroso cielo y un estado de coma.

Este año cumpliría 65 y muchos sospechan que sería un anciano gracioso y rabioso, más lo segundo que lo primero.

El doctor dice que me va a avisar cinco horas antes y en ese tiempo tengo que pedir perdón, hacer mi testamento y poner mi alma en funciones. Estoy tercero en una lista para recibir el trasplante“, le contó el escritor al diario chileno La Tercera un mes antes de morir.

La puta caliente” como le decía Bolaño a la muerte citando a Nicanor Parra, su compatriota favorito, había llegado y él se convertía, al menos en el plano físico, en un muerto, esos que tanto odiaba.

Los muertos son una mierda (…) Lo único que hacen es joderle la paciencia a los vivos”, dejó escrito en su primer compendio de cuentos Llamadas telefónicas (1997).

 

II

Si usted desea leer a Bolaño no comience con Los detectives salvajes, su obra cumbre, dicen casi todos. Empiece por sus cuentos; en particular, empiece por Playa, el relato de un ex yonqui en el que no usó un solo punto; todo el cuento es una frase larga que toma 9 minutos con 16 segundos leer.

Dejé la heroína y volví a mi pueblo y empecé con el tratamiento de metadona que me suministraban en el ambulatorio (…) “.

Así empieza esa historia que no pocos ensayistas y críticos estadounidenses se tomaron como una declaración autobiográfica. Fue publicada por el diario español El Mundo tres años antes de su muerte (2000) y desde entonces se le colocó como un adicto a la heroína afirmación que negó en diversas ocasiones Carolina López, su viuda.

Bolaño, mitómano profesional, desdibujó la realidad y convirtió la frontera de la ficción en un punto sin retorno

El gran Bolaño que dejó a sus dos pequeños hijos una voluminosa obra (la brutal novela 2666) con la que les garantizaría el pan, la sal y la dicha de un techo construído a base de golpes de teclado.

 

III

Alfaguara en este mes de septiembre lanza Cuentos Completos, un compendio de esos relatos de ficción que Bolaño escribió a lo largo de su vida. Uno de ellos está ubicado en Irapuato.

Dentista, publicado por primera vez en Putas Asesinas (2001) uno de sus libros de cuentos,  relata la historia de un personaje que visita a un amigo dentista en aquella ciudad guanajuatense para olvidar su ruptura amorosa aún fresca. Su amigo, sin intención, durante una operación de encías mata a una mujer indígena. También, en el relato, encuentran a un joven humilde que les muestra sus relatos para descubrir que era un genio de la literatura. “No era Rimbaud, sólo era un niño indio”, dice el protagonista.

 

IV

“Escribir no es normal. Lo normal es leer y lo placentero es leer; incluso lo elegante es leer. Escribir es un ejercicio de masoquismo; leer a veces puede ser un ejercicio de sadismo, pero generalmente es una ocupación interesantísima”, decía el gran Bolaño, con toda la razón que tiene aquel que ha visto de noche y de día Blanes, el Distrito Federal, Estocolmo, Nueva York; con toda la razón que alcanzó el mítico Bolaño, inevitablemente “como enamorarse cien veces de la misma muchacha”.

  • Intervención gráfica: Ruleta Rusa