Antes que Bansky hubo otros grandes artistas del graffiti o ‘street art’ que salió de NY al mundo. Y antes que Jean-Michel Basquiat y Keith Haring –sí, el de los ‘muñequitos de colores’-, un anti-héroe que provocó al mundo con su obra gráfica desde las calles neoyorquinas del Lower East Side.

Con un estilo sintético y  poderoso, oscuro, Richard Hambleton sacudió al NY de finales los 70. Aunque pintor de formación clásica, Hambleton se decantó por  los trazos arriesgados en los bajos fondos de la ciudad de The Warriors -un clásico del cine que refleja perfectamente a la ciudad de ese momento-.

Este año la historia parece hacerle un guiño de reconocimiento a su gran talento, al ser Shadowman,  un documental que ganó el segundo lugar -en la categoría de ese género- dentro del prestigioso festival de cine de TriBeCa que fundaron Robert De Niro y Jane Roshental.

Inicialmente Hambleton comenzó a utilizar simple tiza o gis para sus creaciones, que llegaron a otras ciudades fuera de NY, gracias a un ingenioso artilugio. Basándose en la técnica policíaca del ‘marcar’ la silueta de los cuerpos asesinados, con simple tiza blanca, Hambleton realizó con voluntarios réplicas de esas siluetas, añadiendo color rojo en los contornos para simular la sangre, provocando un asombro y confusión en las calles de diversas ciudades en Estados Unidos y Canadá a finales de los 70.

El impacto de su obra fue total a principios de los 80 cuando comenzaron por aparecer las misteriosas pinturas donde un ‘Shadowman’ observaba impasible la vida en las calles violentas de una moderna ‘ciudad gótica’

Un clásico de Hambleton.

Para mí la ciudad no es un lienzo en blanco. Es una pintura, una película que contiene elementos sociológicos y psicológicos. Mi trabajo urbano se agrega a ella y forma parte de esa película… el lienzo en blanco está en el estudio”,  ha mencionado Hambleton respecto a su obra.

Basquiat, que fue impulsado por Andy Warhol alcanzó sus ’15 minutos’ de fama inmediatamente–como alegaba tocaba a todo el mundo el genio de la mercadotécnica del arte pop-; al igual que Haring, cuya obra, más accesible a las grandes masas se reprodujo en afiches, playeras y un sinfín de souvenirs luego de haber sido una forma contestataria de arte.

Pese a ser el iniciador de una propuesta revolucionaria en el graffiti, a Hambleton paradójicamente el ascenso de Basquiat y Haring le significó la caída

Hambleton en uno de sus mejores momentos. Fotografía: Ben Buchanan.

Atrapado en un mundo de drogas y una espiral de autodestrucción, el ‘abuelo’ de Bansky  terminó por convertirse en una de sus creaciones. Un ‘shadowman’ del que pocos hablaban, pues el artista nacido en Vancouver, Canadá, en 1952, no terminaba por recuperarse de la montaña rusa en que se convirtió su existencia.

En el documental, dirigido por Oren Jacoby, se muestra el ascenso y la caída de un gran artista que terminó volviendo literalmente a las calles de NY a causa de sus excesos. Aunque sin su temerario arrojo quizá las calles del mundo seguirían siendo grises, no habrían surgido Basquiat, Haring o Bansky. O quizá hoy serían otras las leyendas del graffiti mundial.

Como a Sixto Rodríguez, un misterioso y maravilloso músico mexicano-americano de los bajos fondos de Detroit, autor del ‘Sugar Man’ que enloqueció a Sudáfrica –también ‘resucitado’ en un documental-, la vida parece darle un respiro a Hambleton, quien hoy es recordado y honrado por su máxima creación: el ‘Shadowman’.

Ambos artistas aún viven. Como su obra.

  • Fotos: Especial