Siete meses después de publicar un insensible (e incomprensible, si no fuera él) tuit tras el sismo del 19S en la Ciudad de México, Juan Cirerol busca poner de nueva cuenta su bajo sexto en las playlist de la raza.

Hace una semana publicó un video en Youtube; arrepentido, habló de sus adicciones. “Estuve en un proceso para recuperarme del abuso de sustancias y del alcohol (…) no tenía el control de mi persona ni de mis pensamientos.. y sucedió eso”.

En un video colgado en Youtube, Juan Cicerol pide disculpas a las víctimas del terremoto en la Ciudad de México.

I

En una entrevista para la NPR (National Public Radio) de Estados Unidos, desde la vecindad en la que vivía en 2014 en Mexicalli, Juan Cirerol (1987) relata que siempre soñó con ‘irse lejos’ de su casa porque su padrastro le caía muy mal. Un condimentos sabroso en las ensaladas de los incomprendidos: Padrastro + frontera + inchicalor de chicali.

Cirerol cuenta que conoció a sus referencias musicales cuando ya tocaba en bares de Calexico, California.

Unos gringos me dijeron, ‘escucha a Johnny Cash, Hank Williams’ (…) y en mi cuarto imitaba como tocaban la guitarra, las expresiones que hacían (…) porque lo que un artista hace es entretenerse, jugar, y entonces yo juego a ser Juan Cirerol”, declaró a la asombrada reportera de la NPR que veía el insólito hogar rojo chillante en donde familias hacinadas compartían lugar con el compositor y músico cachanilla, que para ese momento, ya había sido nombrado por la Rolling Stone  “Un `folkstar’ creciente, no tan fugaz” y su canción Corrido Chicalor era ya considerada para integrar la lista Music Alliance Pact del medio inglés BBC.

Su carrera de poco más de una década lo ha puesto en las alturas, en la máxima difusión: Canal 11, del Instituto Politécnico Nacional (IPN) le dedicó un programa especial; el diario El País de España le hizo un espléndido perfil (‘Juan Cirerol, el country en llamas’); lo contrataría Universal Studios y le asignarían un ‘couch’ o ‘vigilante’ para que Juanito no recayera en las metanfetas, en el foco, en el perico

Y sin ser parte de un ardid publicitario medido, se ha dedicado a arruinar su trayectoria. “A mi no me importa mi carrera. Mientras me paguen está”, dijo en su especial en el Canal 11 transmitido en 2012.

Y luego la comprobación a esa afirmación cinco años después, en septiembre de 2017:

Debería darme tristeza el sismo del DF (CDMX), pero no”, escribía en un tuit luego del terrible sismo del 19 de septiembre de 2017 acompañado de un emoticón sonriendo.

Hugo Roca Joglar, periodista poético especializado en música, ha escrito una perfecta descripción de Cirerol: “es un hombre sincero que representa la sórdida y romántica poética sobre la soledad de un ranchero en la frontera

Cicerol es un músico excepcional que ha combatido contra los demonios de la adicción a las drogas y alcohol.

El personaje Juan Cirerol creado por Juan Antonio Cirerol Romero, se ha salido de control. Sería una lástima que triunfara en su afán de arruinarlo todo.

II

Claro que no moriré es el nombre del blog por el que conocí a Juan Cirerol. Escribía poesía sórdida en las que me impactaban sus puntuales descripciones personales de las tremendas malillas (abstinencia a las drogas) que le pegaban.

Eran en el estilo que a mí me gusta: directo y sin adornos. El blog ya no está público.

Hay tres vidas

por cada aguacate,

que nace

en los huertos

de no sé dónde.

Y lo más interesante

de estas vidas,

es que una de ellas

siempre brilla mucho más que las otras dos.

No me preguntes por qué,

así decía en las instrucciones.

Sales de Magnesio/Juan Cirerol

(Fragmento)

Juan Cicerol vive permanentemente en la polémica. Algo que ha dañado su imagen como artista de vanguardia.

He recomendado a Cirerol con todos los que puedo. Al escucharlo musicalizando poesía del ‘beat’ (“Quisiera ir a una pinche supermarket/ Para comprarme una vida/ Una vida para ti y para mí  –fragmento de Piso de Piedra) quería que más se emocionaran, pero no fue así. “Canta horrible” fue la respuesta generalizada.

III

Lo del comentario del sismo no fue menor. Una chica subió a la plataforma Change.org la petición: ‘México no quiere la música de Juan Cirerol en Spotify’… Las firmas no se han completado. Van poco más de 80 mil de las 150 mil como meta… pero el contador avanza.

En el video de disculpas subido el sábado 7 de abril, con 11 mil reproducciones hasta ahora, Cirerol expone: “adoro la Ciudad de México, a mis amigos de ahí a toda la gente (…) lamentablemente estos comentarios se salieron de mis manos, estoy muy apenado y espero que puedan comprender ya que sé que estuvo muy mal”.

El Cirerol-personaje ha dominado al Cirerol real. Un dominio que para ambos ha sido benéfico, uno se alimenta de otro. La música, sin embargo, es más que ambos lados Juan Cirerol y será la única manera de salir de esta.

Juan Cirerol debe ‘ponerse trucha’ porque no hay tiempo

  • Fotos: Especial