Un universitario, desde la tercera fila de las butacas de un auditorio, recrimina a Ricardo Sheffield: “León está lleno de gasolineras”.

Con este tiro de precisión el estudiante reaviva una de las polémicas de la Administración que, como panista, encabezó Ricardo Sheffield Padilla, hoy candidato de Morena a la Gubernatura de Guanajuato y ‘férreo’  defensor de Andrés Manuel López Obrador.

El ex alcalde de León, en el escenario del Aula Magna de la Universidad de La Salle, le responde de mala gana al estudiante incómodo, dice que ha ido como candidato a exponer sus ideas y no a debatir.

Después -ya sosegado- explicará que él, en su figura de Alcalde de León  (2009-2012) no estaba facultado para otorgar los permisos; luego recula y expone que después de muchos años se abrieron concesiones de gasolineras y que, los regidores del Ayuntamiento también lo autorizaron.

Si cumple las reglas para el uso de suelo, ábrase”, se auto-cita, recordando su tiempo como Alcalde.

Sheffield asegura, con un tono de voz constante pero con énfasis medidos –una muestra de que tiene oficio político-, que con esos permisos de uso de suelo acabó con un ‘oligopolio’ de gasolineras en León

Una estampa sobre la dificultad de convencer políticamente a un universitario ‘millennial’.

Cinco familias tenían las 85 gasolineras en la ciudad”, suelta a botepronto el candidato mientras un público ‘flotante’ de entre 150 y 200 universitarios Lasallistas se dividen entre los que escuchan, los que mandan mensajes, los que participan, los que ponen un videojuego en sus smartphone o los que buscan saber si los maestros darán ‘puntos extra’ por estar ahí.

Sheffield ya no viste de azul. Lleva ahora una camisa blanca con las letras guindas de Morena en su apellido bordado; se autoafirma como parte de “la izquierda del PAN (sic)”  donde sumó 26 años de militancia.

Dejaron de ser socialdemócratas y yo soy un socialdemócrata (…) Un socialdemócrata, cristiano”, enfatiza el candidato a la Gubernatura de Guanajuato por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Aunque en algún momento de su charla ante universitarios de distintas escuelas y facultades que participan en las  jornadas Voto Lasallista, Voto responsable, precisa que no está afiliado al partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.

Dicen que la bruja no existe, pero cómo vuela”, y aplica ese dicho poco conocido al Yunque, el ala de extrema derecha del Partido de Acción Nacional (PAN) a quienes hace partícipes de su decisión de dejar el partido que le dio de comer por años.

Así como dicen de la bruja dicen del Yunque (…) hay tres libros de Álvaro Delgado que hablan de ellos”, precisa el candidato.

Si se busca en Wikipedia, la Organización Nacional del Yunque tiene como objetivo defender la religión católica y luchar contra las fuerzas de Satanás mediante la infiltración de todos sus miembros en las más altas esferas del poder político. Suena como el argumento de un gran libro de ficción. Un ex panista, ante alumnos que tal vez por sus edades no registren en pleno el dato, roza el gran tabú del PAN.

El mismo estudiante que abrió la polémica de inicio, dos horas después, al final de la exposición, con Sheffield ya abajo del escenario insiste: “¿pero una (gasolinera) enfrente de la otra?”

Sheffield explica a un estudiante el por qué, en su Administración, León se llenó de gasolineras.

– “Ve a Estados Unidos, así están”, dice Sheffield mientras construye involuntariamente una estampa sui generis en la que un político, cara a cara, le explica a un universitario una polémica decisión; onírica escena que casi no se ve, sólo en un tiempo específico: el tiempo de cosechar votos.

 

II

Junto con Sheffield llega a la presentación en la Universidad de La Salle, Tatiana Clouthier, coordinadora de la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador y también ex panista hasta 2005, cuando renunció y denunció que en los panistas había aflorado “el priista que todos llevamos dentro”.

La intensa participación de Tatiana en Twitter le ha dado reconocimiento entre los jóvenes millenialls que sueltan una entusiasta ovación tras escuchar su nombre en la presentación

Tatiana Clouthier recibió una gran ovación de los universitarios Lasallistas, antes de caer de su gracia por la forma en que contestó a un alumno.

Hija de Manuel Clouthier, Maquío, una leyenda del PAN, Tatiana – quien tuvo que irse una hora después de iniciado el evento, para evitar perder el avión que la llevaría a otra ciudad- evocó ante los alumnos las dudas que tuvo del sumarse al movimiento encabezado por AMLO. Y reconoce, como Sheffield, que tampoco está afiliada a Morena.

Pensé ¿cómo me voy a enfrentar al bullying (sic)? Mi papá (fue) candidato a la Presidencia (por el PAN)”. Pero al final, el 29 de diciembre de 2017 -recuerda exacta la fecha-, aceptó sumarse a  lo que llaman “la cuarta transformación de México”. AMLO lo haría público la segunda semana de enero de este año.

Con un acento norteño particularmente notorio (“Me gusta dar la cara, porque no me gusta que me vean la cara”), Tatiana Clouthier asegura que la prensa de Guanajuato censura a Ricardo Sheffield.

No entiendo por qué no se le da a Ricardo el tiempo y el respeto que merece. En la mañana estuvimos de gira de medios y en ningún momento le preguntaron algo, ni siquiera lo voltearon a ver, entonces, estamos hablando de una clara censura también”, recrimina.

Lo álgido fue lo de siempre: las políticas económicas a seguir. “El modelo que propone Andrés, es el de darle rostro humano a la economía”, explica Clouthier a los universitarios

Un auditorio atento escucha el mensaje de Tatiana Clouthier.

Un alumno de Comercio Internacional, en la sección de preguntas, cuestiona a Tatiana Clouthier sobre “las políticas de proteccionismo al mercado interno que no han funcionado en otros países”, para después mencionar esa lista de países que decidimos tomar como mal ejemplo en estas elecciones, y destacar que la propuesta de AMLO de abrir dos refinerías -según considera el joven universitario-, va en sentido contrario de las políticas medioambientales y de desarrollo a nivel mundial.

No comparto las ideas de López Obrador”, ha aclarado el estudiante antes de comenzar, pero estructura una pregunta de manera puntual que detona una explosiva respuesta de Clouthier, quien le ataca, en lugar de argumentar.

-“Pareces de los otros”- responde airada, como infiriendo que el estudiante es un infiltrado en la Universidad.

-“Eso es lo que dice Anaya”-, vuelve a la carga la política regiomontana. Aunque el estudiante afirma, ya sin micrófono y con tono desesperado: “¡No hablo de Anaya!”.

Antes de irse -para no perder el avión- Tatiana recuerda, en tres ocasiones, al estudiante de la pregunta que la incomodó, y  llama a los jóvenes a no votar con miedo, y con especial fuerza a no compartir fake news de ningún candidato.

Muy tarde, Tatiana Clouthier tal vez se percata que su respuesta al estudiante de Comercio Internacional no fue la mejor, y reconoce al universitario, tres veces, por exponer como un ‘valiente’ sus ideas

El estudiante ya no escucha esa parte porque, tras esperar paciente el vericueto de respuesta de Tatiana – que incluyó un embrollo de la coordinadora para leer en su celular el Pejenomics, documento público en el que López Obrador plantea su política económica-, sale del Aula Magna junto con algunas de sus compañeras. Votos millenialls en fuga.

El ejercicio democrático que plantea la Universidad de La Salle no obliga a nadie a asistir o permanecer en las presentaciones y con eso acentúan el carácter de ‘universalidad’  que debe brindar justo una Universidad.

 

III

Ricardo Sheffield comienza a exponer sus propuestas, ya sin Tatiana Clouthier, a quien antes de irse le contó que su padre, Maquío, fue su inspiración para entrar a la política cuando a los 18 años fue testigo de su cercanía con la gente.

Lo podías tocar cuando lo veías en las calles, era otro canoso, gordito, que daban ganas de abrazar”, dice un Sheffield emocionado.

En materia de seguridad, el peor rubro del estado de Guanajuato en los últimos años, Sheffield señala que de convertirse en Gobernador, el sí investigará los homicidios porque asegura que ahora todos son vinculados con el crimen organizado y no hay investigación

Cuando le preguntan de su Gabinete para atender esta área, el candidato dice que no lo revelaría pero, a una nueva pregunta de un estudiante, responde que ni Carlos Zamarripa, actual procurador General de Justicia del Estado, ni Álvar Cabeza de Vaca, secretario de Seguridad Estatal, continuarían. Casi está tentado a decir que sería una mala broma hacerlo.

Compara la violencia en el estado con lo que pasaba en el tiempo de la Revolución y dice que el programa Escudo, implementado por la actual administración estatal, es una farsa. Sheffield promete hacer cada seis meses licitaciones internacionales y nacionales para contar con tecnología de punta en los centros de monitoreo y vigilancia.

Remata su preocupación asegurando que el homicidio de José Remedios Aguirre, candidato por Morena a la Alcaldía de Apaseo El Alto, fue un ‘asesinato político’. Y acusa que las autoridades estatales en lugar de investigar el homicidio ocurrido el 11 de mayo en plena campaña, señalaron que el candidato tenía antecedentes penales por homicidio. Luego se supo que el crimen podría estar vinculado a un pleito entre bandas de huachicoleros. La investigación no ha terminado aún.

Deberían darle un reconocimiento a Remedios, ¿saben por qué tuvo antecedentes penales? Porque defendió, cuando era oficial de Tránsito, a varias personas de un loco que estaba atacándolos con un machete”, afirma el ex Alcalde panista que hoy quiere ser Gobernador por el partido Morena.

En materia de Medio Ambiente propone que, en lugar de sanciones económicas a los conductores que no hayan verificado su auto, se les pedirán árboles, para de esta manera contrarrestar la pésima calidad del aire en varias ciudades de la entidad que ya se ubican entre las más contaminadas de México.

De convertirse en Gobernador, Sheffield explica a un joven estudiante, que habrá millones de árboles en los ríos y pasos de agua para restablecer el ecosistema en esas zonas

En su presentación, Sheffield expone su historial académico que incluye una maestría en Harvard a principios de los noventa, en donde resalta con especial orgullo que hizo varios amigos, entre ellos, compañeros de clase que a la postre se harían presidentes de sus países, como Andrés Pastrana (1998-2002), de Colombia o Barack Obama de Estados Unidos (2009-2017), quien aunque no fue su amigo, sí fue su compañero de aula; y presume que está además por defender un doctorado, una vez que terminen las campañas.

“(En Morena) me pidieron hacer una campaña en ocho días. Para mi campaña a la Alcaldía necesité 100 días… pero esto fue así, (es) como si un arquitecto -aquí veo a estudiantes de Arquitectura- sólo tuviera el terreno y sin planos, ni nada, le pidieran que hiciera una casa (…) pero aquí estamos, me encanta, de verdad, hacer campaña”, se confiesa el candidato de Morena sin rubor ante universitarios que esperaban respuestas, no ataques o auto-conmiseración.

Pero ese es el estilo de Ricardo Sheffield, apagar el fuego con gasolina.

  • Fotos: Especial/Ruleta Rusa