Luis Felipe Bravo Mena es el gran intelectual del PAN en México, el último pensador de un partido que busca reinventarse y que ahora está de vuelta en donde se han gestado las grandes re-evoluciones de México, el espacio de donde salió de joven al mundo: Guanajuato.

Tiene un aire de caballero español pintado por El Greco, esgrime las ideas como un florete, enfatiza, domina la oratoria y el lenguaje, no es menor su participación en un país que aspira a la modernidad, es menudo y de pensamiento agudo, gesticula y hace del argumento su medida. Sin aspavientos. Piensa. Profundo.

Cuando nos vemos para dialogar Luis Felipe Bravo Mena viste un fino saco azul marino, camisa a cuadros celeste y blanco, pantalón gris, zapatos noruegos Trafalgar o penny loafer, en negro reluciente como sus ideas. Ojos avispados detrás de unos lentes de intelectual, en fina montura. Palabras que atrapan.

El coordinador de la campaña política de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, sabe que los tiempos están cambiando. Lo ha visto, previo, en tres momentos fundamentales del curso del país. Su experiencia y sabiduría marcan – a quien quiera entender- un antes y un después en la forma de hacer política.

Nació en León, Guanajuato, un 28 de septiembre de 1952, bajo el signo del escorpión, asesor de Manuel Clouthier El Maquío en su campaña presidencial en 1988,  presidente nacional del PAN y secretario particular de un presidente de México. Además de Embajador de México en el Vaticano. Es autor del libro Acción Nacional ayer y hoy: Una esencia en busca de futuro’ Una pequeña biblia de la autocrítica política.

En entrevista con Ruleta Rusa, Bravo Mena habla de lo que ocurre hoy en el país, de la inseguridad, de la propuesta política del PAN y el Frente, de lo que observa en López Obrador, y de cómo la campaña política que coordina en Guanajuato es un modelo nacional donde ya se perfila como ejemplo de gobernanza democrática, capacidad de innovación, capacidad de crecimiento y como estado abierto a las libertades, a la democracia y a la libre empresa.

Guanajuato está otra vez en camino de ser modelo nacional”, asegura contundente Luis Felipe Bravo Mena, uno de los últimos grandes líderes nacionales del PAN

Pregunta: Luis Felipe, Andrés Manuel se asume como imparable ¿cómo lo está viendo el PAN?

Respuesta: No es tal. Ciertamente las encuestas que se conocieron hace unas semanas muestran todavía a un Andrés Manuel en primer lugar, pero creo que la campaña está entrando a fases definitorias: la elección Presidencial.

No sé si con todas (las encuestas), deliberada, con intención o por un error, Andrés quiso polarizar la elección como una lucha de clases. Y creo que, mucho público, y muchos electores que estaban con una idea más sencilla de la elección, dijeron ‘pues ya gobernó el PRI, ya gobernó el PAN, pues ahora que le toque a Andrés que ya lleva dieciocho años haciendo la lucha’, aún con los errores de haber polarizado la elección, en término de lucha de clases.

P: ¿Radicalizó al país?

R: Sí. En los últimos días el país entró en una grave lucha de radicalización política por el choque de Andrés con el sector privado. Un ambiente, y una circunstancia que no vivíamos en México desde los años 70, y que fue desastroso para el país, además. Hay evidencia.

Entonces las generaciones que no vivieron esto…

P: ¿No tienen el contexto histórico?

R: No, no tiene el contexto histórico. Pero muchas personas de sentido común que en un momento vieron, quizá la elección con un poco más de ligereza, es decir, pensaron ‘estamos muy enojados, ya, ya, que sea Andrés’. Aquí ya estamos hablando de otra cosa, esto es otro asunto.

P: La furia de las redes es un reflejo de esto o es solamente la ‘punta del iceberg’?

R: No. Es un reflejo de eso. Las redes hoy te revelan lo que está pasando en el mapa social. Y aunque, ciertamente, los que están en redes son un segmento muy importante, y muy numeroso, hay partes del país que no entran a eso.

P: ¿Y también lo viven?

R: También lo viven. Es un reflejo. Es un buen sondeo. Puedes leer ahí el magma, el ambiente, el humor social. Entonces, tengo la impresión de que en estos días esta polarización, si ya el debate había hecho la campaña de dos, ya había convertido la competencia. En una competencia de dos, en los días posteriores la radicalización que le introdujo Andrés, y las respuestas del sector privado a las respuestas de Andrés, me parece que va a redefinir mucho voto todavía.  No lo hemos visto, esa redefinición, pero creo que la vamos a ver en el siguiente sondeo.

Entonces, quizá no sabemos si vaya a ser el error, la autoliquidación. Como ha sucedido en otras campañas.

P: En estos términos, los efectos para Guanajuato ¿cómo los visualiza Luis Felipe, dado que tiene aquí una encomienda específica? La de coordinar una campaña a la Gubernatura. Además, en el bastión histórico del PAN.

R: Digamos que todavía más que en esta redefinición todavía va a mover un voto que quizá estaba pensando en experimentar con Andrés Manuel, y dice ahora ‘momento, esto no es por ahí’. Y menos en un estado como Guanajuato.

Claro, también tiene la otra parte, no la dejo de ver, de que una polarización en términos clasistas hace que la mayoría, pues se sienta identificada, pero muchas personas que aun no siendo personas de la élite, tienen sentido común y ya dicen ‘por ahí no es, por ahí no vamos a ningún lado’;  la prueba está en que el discurso revolucionario, de izquierda antigua, nunca fue mayoritario en el país, por más que el país era un país pobre.

Ahí hay algo que estoy visualizando cómo puede evolucionar, no hay datos todavía, los vamos a ver estos días, a ver cómo se va a expresar esto en intención de voto y cuajar en los sondeos.

P: ¿No hay riesgo para Guanajuato entonces?

R: No. Yo no veo para Guanajuato eso.

“La radicalización que le introdujo Andrés, y las respuestas del sector privado a las respuestas de Andrés, me parece que va a redefinir mucho voto todavía.  No lo hemos visto, esa redefinición, pero creo que la vamos a ver en el siguiente sondeo”

P: Hay un candidato de Morena, que es un ex panista, ex un Alcalde, Ricardo Sheffield que lleva también un discurso de polarización.

R: Claro, muy en ese ambiente mismo.

P: ¿Cómo lo observa Luis Felipe Bravo? A un candidato como Ricardo Sheffield que se nutrió, se desarrolló y formó su carrera política sustentándose en los principios de Acción Nacional.

R: Bueno, yo parto de que debe respetarse la decisión de que todas las personas toman en materia política. No es uno nadie para constituirse en juez de las decisiones que cada quien toma. Debo decir que yo conservo amistades de compañeros panistas que se han cambiado de partido, porque privilegio la amistad al criterio político, y me parece que el principio de tolerancia democrática si es válido para todos más entre amigos.

Entonces yo no parto de una crítica a la toma de su decisión, lo que sí es válido, respetando esa decisión es valorar si esa decisión fue pura pasión de poder o está fundada en valores y consideraciones de fondo. Eso el ciudadano lo tiene que ver.

Si alguien toma una decisión de cambiarse de partido y negar todo lo que antes sostuvo, y lo ratifica, lo razona, lo explica con anticipación, anuncia que va a dar un paso y se presenta a los ciudadanos con su nueva fisionomía político-partidista, eso es respetable, o por lo menos entendible.

Otra cosa es que el día anterior estés todavía en las oficinas del partido gestionando y cabildeando que te hagan candidato, y al día siguiente salgas de otro partido. Ahí el ciudadano tiene…

P: ¿Poder…?

R: Poder valorar si esta es una voluntad genuina de servir o es una pasión de poder.

P: El PAN en Guanajuato ya cumple una etapa larga, un modelo de gobierno que se ha sostenido a lo largo de décadas ¿por qué debería de continuar este ejercicio para una sociedad que, de alguna forma, no ha visto quizá completo el desarrollo?

R: Precisamente porque con la experiencia que se tiene y con los logros que se tienen, y la base de esos logros hay que pasar a una reforma y a la innovación de muchas cosas, para tener mejores resultados y expandir más los buenos resultados a la mayoría de la población.

“El fortalecimiento del tejido social pasa por una política que fortalezca el núcleo del tejido social que son las familias, y para que las familias sean fuertes se necesita una economía local fuerte, que responda a las vocaciones de toda la localidad”

P: Los males generales de la corrupción y la inseguridad están muy avanzados, no solamente en Guanajuato sino en el país ¿cómo ven esta perspectiva? Hay incluso, no una sistematización pero si una exposición específica de medios, primero fue Newsweek, con el tema de las ejecuciones, ahora The Economist ¿Cómo lo está viendo Luis Felipe Bravo en términos de Guanajuato?

R: Mira, es de las cosas que hay que revisar y modificar. Apostándole, a como ya está establecido en las primeras líneas del plan en materia de seguridad, mucho más inteligencia, mucho más tecnología, más inversión más policía local, y participación social.

Es absolutamente cierto que cuando se habla de la solución, no es la única parte de la solución en el problema de la inseguridad, está en el fortalecimiento del tejido social, eso ni quien lo dude. Pero muchos piensan que el fortalecimiento del tejido social es hacer más espacios, parquecitos con juegos…¡No! El fortalecimiento del tejido social pasa por una política que fortalezca el núcleo del tejido social que son las familias, y para que las familias sean fuertes se necesita una economía local fuerte, que responda a las vocaciones de toda la localidad, por ahí va la línea.

 Hay que hacer sociedad fuerte, hacer que el núcleo social esté fuerte porque tiene que vivir dignamente.

P: ¿Qué le pasó a México en materia de seguridad?

R: Uuuf. Hay bibliotecas de esto… es multifactorial, sintetizarlo en unas cuantas frases sería un poco difícil, pero… Primero. El Estado Mexicano no fue capaz por diversas razones, hay muchas razones, de responder a la transformación de las formas del crimen organizado. Se quedó atrás.

¿Por qué? Por capacidades institucionales, capacidades humanas, técnicas, fue un asunto que no previó (el Estado), que no lo vio, no sé si culposamente o simplemente porque sucedió.

P: ¿Por omisión?

R: Podríamos discutir mucho. El hecho es que el Estado Mexicano ha sido incapaz de responder a este reto. Está atrás. Entonces, claro, en el vacío que genera una incapacidad del Estado para resolver el problema, atender el problema, hace uso del recurso que tiene a la mano y el que puede ser más eficaz, que es el uso de las Fuerzas Armadas. Mientras las capacidades locales, que son de fondo, son uno de los elementos sustantivos para poder resolver el problema.

Entonces, se entró a una espiral de violencia. No es porque el Ejército esté o no esté, algunos dicen ‘es porque metieron al Ejército’, no, no es solamente por eso. Es la propia dinámica de la evolución de las organizaciones criminales y el complejo criminal que opera en el país y que antes eran narcotraficantes y ahora son ‘holdings’ criminales, le entran a todo.

Es una evolución muy fuerte de todo esto. Para sintetizarlo, el problema es que el Estado Mexicano ha estado en incapacidad de afrontarlo.

“(La inseguridad) está politizada y electorizada. Entonces eso no nos ayuda a un raciocinio sereno, a una solución de fondo, pues es un problema del Estado, no es un problema de un gobierno o de un partido, es un problema del Estado Mexicano”

P: Esta circunstancia de enfatizar particularmente eso el ‘estado fallido’, me refiero no sólo al Estado Mexicano, me refiero al estado de Guanajuato, al municipio mismo ¿qué tanto nos conviene en términos del debate para hacer señalamientos relacionados con lo político?

R: La gente lo que espera son soluciones. Y sí, ciertamente siempre ha habido la tentación (de politizar la inseguridad), y eso yo lo viví muy de cerca cuando fui secretario particular del Presidente (Felipe) Calderón, que se quejaban mucho gobernadores y actores políticos de otros partidos de que la política de seguridad estaba politizada.

Y ahora los que dicen que estaba politizada se quejan de que otros politizan el problema de la seguridad.

Y esto es cierto, es decir, está politizada y electorizada. Entonces eso no nos ayuda a un raciocinio sereno, a una solución de fondo, pues es un problema del Estado, no es un problema de un gobierno o de un partido, es un problema del Estado Mexicano, y cuando se politiza y se electoraliza lo único que hacemos es enervar más los ánimos, y abrirle más cancha al crimen para que hago lo que se le pegue la gana, porque entonces en el límite de los que deberían estar ocupados y resolverlo, están peleados para ver si esto me da o me quita votos.

Entonces, realmente llego el momento de hacer un alto en el camino como Estado. Toda la crítica que se hace y se hizo antes tiene que llegar a una mesa serena, que se supone debería de ser el Consejo Nacional de Seguridad.

Este es un problema de todos, ya no da más seguir echándole la culpa al otro.

P: Luis Felipe, la seguridad en el gobierno de Calderón tuvo una peculiaridad. Hubo un enfrentamiento directo, frontal con los grupos del crimen organizado  que derivó en lo que seguimos viendo, una lucha encarnizada de personas matándose entre sí, peleando contra el Estado. Una guerra literalmente ¿Fue la mejor fórmula? ¿Es la mejor fórmula?

R: Del gobierno de Calderón se dice mucho que se sobre excedió en el uso de la fuerza, pero por razones interesadas o por ignorancia no se ha visto todo el esfuerzo que se hizo en otras áreas, en materia de inteligencia, en materia de recursos para el fortalecimiento de las policías municipales. Cuando desgraciadamente hubo que operar eso en los estados, algunos  lo único que hicieron fue derivar los recursos del Fortamun y los desperdiciaron en otras cosas, no trabajaron en el fortalecimiento de sus policías.

Luego vino un cambio de gobierno y dijeron que todo estaba equivocado y que iban a cambiar la estrategia. Finalmente ni hicieron nada. Pusieron en cero todo lo que se había hecho antes, desmontaron el centro de inteligencia, etc. , ¿de qué se trataba? Desmantelaron todo, no hicieron nada nuevo y el crimen lo único que hizo fue subir.

P: Esta circunstancia del crimen, de rabia social, coloca a México en un escenario particularmente delicado en materia de política internacional. Tenemos los ojos del mundo atentos a lo que ocurra, tenemos a un Donald Trump, aquí al lado, exacerbado, aullante, permanentemente, insistente golpeando al país. ¿Con un escenario así por qué debiéramos pensar en escenarios utópicos que se plantean a partir de los ejercicios políticos?

R: Porque ya no hay margen para otra cosa. Ya no hay margen. O le entramos o le entramos. Entonces hay que pensar en cosas nuevas. Si todo lo que se hizo no ha sido satisfactorio, evidentemente, pues hay que pensar en cosas nuevas. Realmente ser disruptivos en esto. Ahora tampoco hay que inventar el hilo negro, ya se sabe dónde empieza la solución de las cosas. Empieza en que las capacidades del Estado deben fortalecer los niveles de abajo, que los municipios sean capaces de atender el asunto y que los estados tengan capacidad, y que tenga que haber inteligencia y que se tenga que invertir en tecnología, no solamente en balas, en inteligencia, en investigación, en coordinación.

P: El resumen de todo esto es un país envuelto en llamas, con una elección en puerta, con un candidato que, de alguna manera, aglutina esta rabia social, de repulsa hacia lo establecido ¿Cómo se ve la perspectiva del PAN en esos términos? ¿Están preparados para un triunfo de López Obrador?

R: Estamos preparados para ganar la elección.

Lo que el electorado diga en las urnas puede ser que nos de la responsabilidad de un gobierno de coalición o nos dará una posición de oposición. Y creo que nuestro papel será, cuando hemos sido oposición, una oposición seria, responsable y en este caso particularmente con énfasis en las libertades de la democracia, de la pluralidad, y de la libre empresa.

P: ¿Sería un escenario interesante quizá también para Guanajuato, como laboratorio de este ejercicio político si las condiciones nacionales cambiasen?

R: Con mayor razón. Aquí podríamos jugar con muchos escenarios, pero no quisiera adelantarme, pero vaya, un escenario en el que el gobierno de coalición Por México al Frente y el gobierno de la coalición con Diego aquí, pues va a ser una muy buena sinergía.

En cualquier otro, sea con el PRI sea con Andrés, pues Guanajuato tendrá que hacer un esfuerzo con sus recursos, sus capacidades y un buen diálogo con la federación hasta donde se pueda dar, según la actitud que tenga la federación. Y se distinga como un modelo de gobernanza democrática, con capacidad de innovación, con capacidad de crecimiento y que mantenga el estado abierto a las libertades, a la democracia y a la libre empresa.

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