El Cine Club de la Universidad de Guanajuato otorgó la medalla de su 60 aniversario al reconocido cineasta mexicano Felipe Cazals.

En un homenaje realizado por la Universidad de Guanajuato (UG) en colaboración con el Museo Iconográfico del Quijote (MIQ) se llevó a cabo, en el Teatro Principal, la proyección de Canoa, una de las películas más emblemáticas del director.

Canoa se ha convertido en un clásico del cine mexicano puesto que retrata una realidad inmersa en una violencia aún vigente.

El filme muestra una manipulación ideológica en la que se satanizan los movimientos estudiantes pues la película se ubica en septiembre de 1968 y narra el linchamiento de unos jóvenes montañistas que llegan a la comunidad de Canoa con un objetivo que nunca cumplen: escalar el cerro de La Malinche.

Después de la cruda proyección, Felipe Cazals otorgó una conferencia magistral ante un público de jóvenes estudiantes interesados por la cinematografía, a quienes habló a través de su experiencia de lo que significa hacer cine

Sara Julsrud, directora de Extensión Cultural de la UG, entrega la medalla a Felipe Cazals.

A diferencia de otras artes el cine necesita de mucha tenacidad, de esfuerzo y colaboración pues existen ocho horas de trabajo para hacer cuatro minutos buenos de pantalla.

Hacer cine es una enfermedad incurable, requiere de un imperativo de tiempo, de paciencia, tenacidad y esfuerzo desesperado”, dijo Cazals en su clase magistral sobre el proceso cinematográfico.

Para hacer una película, Cazals redondeó que existen tres factores que hay que tener en cuenta: “hacer que el público se interese por lo que estoy proyectando, relatar algo coherente y sensible y en tercer lugar tengo que hacer que el dinero que se invirtió se recupere”.

El cineasta se refirió a que hay películas que se olvidan y otras que se quedan, y Canoa fue una película que se quedó, pues estruja y convierte a quienes las ven en espectadores activos.

Una de las características del cine de Cazals es que realiza películas sobre las preocupaciones de un espectador que también son las suyas.

El cine es como los templos se ve de frente y se participa”, concluyó.

La obra de Cazals ha sido condecorada en distintos Festivales de Cine. Galardonada numerosas veces con el premio Ariel. Merecedora del Oso de Plata en el Festival de Berlín, por Canoa. En 1985 recibió la Concha de Plata como mejor director en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, por Los motivos de Luz.

La Muestra de Cine Mexicano e Iberoamericano, en Guadalajara, le otorgó en 2004 el Mayahuel de Plata. La séptima edición del Festival Internacional de Cortometraje Expresión en Corto de Guanajuato le ofreció un premio-homenaje. La Filmoteca de la UNAM, por su parte, le otorgó la Medalla de Plata y en 2008 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007, en el terreno de las Bellas Artes.

El homenaje a Cazals continúa hoy en Guanajuato.